Lamentablemente en España venimos sufriendo una ola inagotable de violencia doméstica. Todos los medios de comunicación desde los años noventa se han hecho eco de este problema y lo han informado nada más acontecerse. Es justo y necesario. Ahí no hay que poner ninguna pega. Pero los medios de información deberían ser más críticos con los temas que tratan y dar una visión más amplia y objetiva de los hechos. Acercarse a la verdad, en una palabra.

   ¿Acaso quien vea los informativos a diario y lea la prensa escrita se entera cuándo una mujer asesina a su marido?. Podríamos sacar una conclusión clara: el hombre es el único ser humano que es capaz de matar a su pareja, por eso lo demonizamos haciéndolo asesino sistemático de su cónyuge. Y la mujer es incapaz de hacer tal cosa porque no se nos informa de lo contrario. Esto provoca que, yo como hombre, me sienta culpable o, como mínimo, injustamente sospechoso de cometer un asesinato pretérito. Más aún si partimos de la premisa de que todos los hombres somos iguales...

   Siempre he sido partícipe de buscar la verdad desde distintas fuentes de información. Hay que ver los hechos desde una cierta perspectiva para obtener un espíritu crítico de cualquier asunto. Y eso es algo fundamental a la hora de poder discutir. Por eso me he informado bien de los datos de los hombres asesinados bajo la invisible lacra de la violencia de doméstica femenina. Es verdad que son inferiores a la violencia machista, pero eso no los hace menos importantes.

   La muerte del hombre en este aspecto comprende un amplio abanico: atropellamientos, asfixias por almohadas, envenenamientos en bebidas y alimentos, muertes a hachazos, navajazos, tijeretazos o martillazos, estrangulamientos, y un largo y doloroso etc. Los mecanismos de asesinato son muy variados.

   Zapatero, que siempre acabo hablando de él, ha creado un ministerio llamado de Igualdad. En mi opinión, ese ministerio se debería llamar Ministerio Feminista, y me explico. Las medidas tomadas por la ministra que agarra fuerte dicha cartera ministerial han sido: "bibliotecas para mujeres", leyes de alejamiento para hombres maltratadores, millones de euros para mujeres cineastas, apoyo económico a "Mujeres por un Mundo Mejor", etc. En éste PDF se puede ver que todas las medidas que éste ministerio aprobó en sus 100 primeros días de vida. Por otro lado y, basándome en la palabra IGUALDAD, ¿por qué la señorita Bibiana Aído no trata el tema de los divorcios desde un punto de vista legal equitativo?. Un hombre cuando se divorcia pierde la casa, el coche, la custodia de su(s) hijo(s), dinero en pensiones y la dignidad. ¿Por qué si la mujer trabaja como el hombre y somos iguales en derechos y deberes deben de seguir ocurriendo este tipo de cosas?. Muchos hombres se han suicidado por una sentencia injusta que los empujaba a una situación extrema.

   Para más información al respecto, puedes leer estás páginas: Web1, Web2. Aquí adjunto una gráfica un poco anticuada (1997-2004) pero igualmente válida de los datos oficiales de la violencia doméstica en ambos sexos.

NOTA: El término aconsejado por los académicos es el de "violencia doméstica". Violencia de género no está bien dicho porque género no se refiere exclusivamente a un sexo sino a un colectivo de cosas (verbigracia: género de dudas). Por eso es aconsejable utilizar el primer término por mayor exactitud en el lenguaje. Así que, por favor, hablar bien cuesta lo mismo que hablar incorrectamente.