La mujer siempre ha dicho que los hombres vivimos mejor que queremos, que no tenemos nada en la cabeza y que somos tan egoístas que nos resbala todo; pues bien, eso es mentira porque ser hombre es una labor altamente difícil, poco reconocida y mal pagada por todas.

El hombre ha tenido que llevar la carga del trabajo durante toda la historia de la humanidad. Y ahora una mujer dirá: "pues nosotras ahora trabajamos igual que vosotros", a lo que los hombres responderemos: "lleváis dos días trabajando y ya tenéis un día de la mujer trabajadora, así que no os pongáis tantas medallitas. ¿Quién hizo el Partenón, las pirámides de Egipto y el Empire Gate Building?".

La verdad es que ser hombre es dificilísimo: hay que estar al corriente de todos los deportes; tienes que hablar de temas de los que no tienes ni pajolera idea; no tienes que escuchar a nadie (y si escuchas tendrás que esforzarte en borrar lo escuchado); debes de olvidar todas las fechas importantes: cumpleaños, santos, aniversarios...; mantener la mente en blanco durante el mayor tiempo posible; perfeccionar las técnicas evasivas para los compromisos; tienes que pensar sólo en ti... en fin, una gran serie de cosas que rara vez la mujer consigue llevar a cabo -al menos prolongadamente-.

De las siguientes imágenes, la de arriba es una muestra del trabajo del hombre y, la de abajo, un pequeño ejemplo de lo que hace la mujer.